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"Moriré por ella"

Era un día especial en la vida de Selva, a pesar de encontrarse ocupada, esperaba con ansias la llegada de Gonzalo, él vendría a rescatarla del arduo trabajo que le habían encargado en su casa, tareas algo inusuales para ella, pero no presentarían mayores dificultades.

Sonaba en la radio la canción mas dulce que había oído, llenando de suspiros su boca, cada letra, cada entonación le recordaba a el, armonizaba el golpe de batería con lo blanco de las paredes y las notas de la guitarra se mezclaban con el tibio reflejo del sol, cuando más se compenetraba con la música y el ambiente
Sonó la bocina del auto de su novio.

Selva corrió hacia la puerta y lo recibió con un tierno beso, él la invito al auto y juntos se dirigieron a la autopista a pasar un día en un camping. En el auto otra vez la misma tonada, pero no sabia porque pero ya no lograba alejarla de la realidad, sino que cada letra, cada nota, solo podían estremecerla.

Gonzalo había recorrido casi todo el camino ya alejados de la ciudad comenzaban a entrar en pequeños bosques, los arboles se cerraban delante de ellos, sus temibles ramas parecían tocarlos, y Selva asustada por todas las sensaciones decidió tomar a su amado de la mano, cuando le toca él la mira a los ojos,
Y sonrío, al volver la vista a la ruta vio como un perro corría desesperado hacia el frente del auto.

En un pequeño vistazo Gonzalo vio al pequeño perro y freno lo mas duro que pudo, pero parecía demasiado tarde, ese momento de distracción parecía una eternidad, el rostro del perro lo miraba triste y resignadamente en cámara lenta mostrando el miedo al final, pero él en un ultimo intento giro el volante hacia su izquierda esquivando al animal, mientras que el auto salía de la autopista y tocaba el pasto, la rueda de adelante se trabo en algún pozo y el auto voló por el aire para golpear con un árbol.

Sonaba la bocina cuando Selva despertó de su desmayo, miro a Gonzalo por un instante y lo aparto del volante, la sangre corría delante de su frente y por su cabeza, sus ojos no mostraban ningún signo de abrirse, pero parecía que aun estaba con vida. Selva soltó el cinturón de seguridad y cayó sobre el techo del auto que se encontraba volteado, luego trato de soltar a Gonzalo, pero sabía que sería inútil, él estaba atrapado, ella lo observó un instante y recordó como él le había sonreído hacia sólo un rato, cuanto tiempo aun no estaba segura, pero parecía que demasiado, porque ya estaba oscureciendo, lloro suavemente arrodillada delante de él y tocó su rostro con su mano lo mas tierno y suave que pudo.

-Iré por ayuda, trata de soportar, te amo.- Dijo Selva y salió del auto. Camino unos pocos metros cuando noto que no reconocía nada del lugar donde se encontraba. Miro hacia la autopista, pero no sabia que lado tomar, y decidió echarlo a la suerte, alguien de todos modos pasaría y la ayudaría.

Luego de observar la autopista miro hacia el auto, miro el cielo, y decidió que lo mejor era esperar que la ayuda llegara, trataría de soltar de su trampa a Gonzalo, para ello necesitaba cortas el cinturón, miró dentro del auto y busco la linterna, la encendió, luego busco la billetera de su novio, tomo el filo de la hoja que el llevaba para la suerte y corto la cinta, el cayo a los brazos de Selva y ella con toda su fuerza lo recostó cerca de donde se encontraba, lo arrastro fuera del auto y se dirigió hacia el mismo a buscar la llave del baúl de ahí obtendría una sabana y algunos alimentos que su novio llevaba para el camping.

Se encontraban rodeados por oscuridad, la noche parecía traer consigo la lluvia, se levantaba un viento con tierra que le recordaban las tormentas en su casa, a las cuales ella tanto temía, Selva prepara la sabana en el auto y arrastro a Gonzalo hacia allí, lo recostó y lo abrazo, desabrocho su camisa y miro si se encontraba muy golpeado, lo mojo con la botella de agua que llevaban y luego seco sus heridas, ya mas tranquila volvió a taparlo, y bebió un sorbo para poder saciar su sed.

Comenzaba a llover cuando Selva observa unos ojos que la observaban desde los arbustos. ¿Pero como... ? Pero su pregunta sucumbió cuando se dio cuenta del color rojo brillante que salía de entre la lluvia y los arboles que solo observaban desde algún tiempo su presencia.

Eran los ojos más feroces que había visto, pero la observaba a pocos metros y la inquietaban como jamás lo había sentido, desde las sombras escuchó una voz, que le dijo. -Ambos sabemos para que estoy aquí
Y no podes esconderte.- los sonidos de esa voz eran cansados, mortecinos y viejos, pronto la sombra salió a la luz, y una criatura espeluznante mostró de cara, Tenía dientes como colmillos, sus ojos separados por dos agujeros oscuros y profundos que solo podía distinguir por la luz de la linterna, su cuerpo desnudo semejante al de una persona pero tan perfecto como el mejor modelo del mundo, aunque su piel sin brillo, y sin ningún cabello tenia el color mas triste y opaco que pudiera soñar, Selva lo miro y penso en un Vampiro, pero enseguida se dio cuenta que no lo era, y penso... lo volvió a mirar y una lágrima cayó por su mejilla, y en ese instante comprendió- ¿Eres acaso tu la muerte? - Preguntó.

-Y tú Selva, dejemos las formalidades, ya llega la hora del fin. Selva mira al auto y vio sólo sombras y decidió entretenerlo hasta saber que pretendía para ello pregunto ¿Vienes por Gonzalo? No permitiré que te lo lleves, espero que te quede claro, pero la muerte sorprendida sonríe. ¿Qué te causa risa, maldita? Gimió enfurecida. Tú pequeña, le respondió la muerte. ¿Qué acaso piensas que todavía estas con vida?.

Selva volvió a mirar al auto y vio otro rostro, el de ella, y por fin comprendió. -Vienes por mi.-susurro entre sollozos. La muerte la miro y asintió pacientemente, luego le dijo -debo beber de tu corazón tu alma, y todo acabara, pequeña criatura terrestre... todo acabara. - y se acerco hacia ella de manera tan acechaste como peligrosa, ella se arrodillo y penso en su amor, y como este había sacrificado su vida por la de un animal y cuando quiso odiarlo, solo pudo avergonzarse y pensar que lo amaría por toda la eternidad, y agacho su cabeza esperando su fin.

La muerte llega a ella rápidamente, la observo y le dijo-Solo puedo beber un alma hoy puesto que tengo todas las que necesito, pero debe completar él circulo, llora tus deudas en el mundo de los vivos porque ahora serás mía... - acerco su mano hacia ella y con sus uñas arranco la camisa blanca de seda que cubría su torso mojado, luego tomo su ropa interior dejándola semi desnuda para clavar sus dientes en su limpio pecho y beber de su corazón su alma, mientras ella lloraba y solo pedía que terminara pronto.

Desde las sombras una voz rompió la escena tan desesperante que se presenciaba, y un rostro lleno de sangre llega hacia ellos y los observó solo un instante... -No debías despertar hasta que terminara... -le dijo la muerte. ¿Qué diablos crees que haces? - Dijo Gonzalo. Pero en ese preciso instante golpeó al terrible sujeto con una llave inglesa en la cabeza, este trastabilla pero no-cayó, lo miro y dijo-¿Moririas por ella?- y Gonzalo Sonrío... su pecho aun cubierto por la sabana salió a la luz al destaparce mira a Selva por ultima vez y le dijo- No te preocupes, todo va a estar bien... Yo también te amo... - y cuando terminaba la frase la muerte se avalanzo sobre él clavando sus colmillos en el centro de su pecho desgarrando su piel hasta avanzar a su corazón, Gonzalo gimió suavemente, pero la sorpresa escondió el grito, el dolor se adueño de él, y sus ojos dejaron al descubierto todos sus sentimientos, la muerte arrancó su corazón y dejó caer el cuerpo vacío de Gonzalo pesadamente al suelo, se secó la sangre con su brazo y comió el corazón de su víctima.

Selva solo pudo ver horrorizada pero no-tubo tiempo de reaccionar, mira a la muerte y con todo el dolor del alma se desmayo. La muerte se acerca a ella y le susurro unas palabras.

La mañana siguiente La luz entraba por la ventana de la habitación cuando Selva despertó, estaba asustada y miro alrededor, de repente vió a su familia y sintió un suave alivio, todos la miraron y se alegraron, la saludaron, le sonrieron, hasta que ella pregunta por Gonzalo... nadie le respondió, solo le pidieron que descansara que luego hablarían con alguien que les pudiera informar.

Un policía entro luego de una hora en su habitación, tenia un traje viejo como él y llevaba una libreta con cientos de palabras apuntadas en ella, su rostro alegre y despreocupado, escondía la terrible noticia que Selva imaginaba.

-Lamento comunicarle que su amigo ha fallecido víctima del accidente. -Selva comenzó a llorar.
-lo siento mucho.-continuó el oficial- pero debo hacerle unas preguntas... si bien hemos encontrado los restos de él, creemos que pudo ser atacado en alguna forma por algún tipo de animal salvaje, ¿recuerda usted que algo haya entrado dentro del auto y haya luchado con su amigo?.-Pero Selva entre lagrimas miró al oficial y le dijo- murió por mí... es todo lo que recuerdo... sabe siempre lo amaré. Y volteó su rostro hacia la ventana y contemplo el atardecer entre lágrimas y llanto durante un instante pensando sólo en él.

El oficial argumento que en el auto había escrito con sangre algunas palabras... pero Selva luego de recordar pensó en lo que la criatura le había susurrado al oído, que fueron las ultimas palabras que él pensó, -Si, mi vida no valdría la pena si yo no pudiera compartirla con mi amor, yo esperare por ti por toda tu vida .- desconcertado el oficial la miro y repitió las palabras que tenía escritas en la libreta y solo pudo articular -Moriré por ella...-

FIN

GONZALO VILLAGRA

 

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